COVID-19 ha congelado mi negocio. ¿Ahora que hago?

Por Eva Reinoso Tejada

Las últimas dos semanas parece que salieron de una película de ciencia ficción. Mientras el Coronavirus se reproduce por todo el planeta, destrozando vidas, sistemas de salud y economías, vemos las noticias en estado de desesperación, hasta que lo impensable ocurre: Mi negocio debe cerrar por cuarentena. No puedo hacer negocio como de costumbre. Eso exactamente me pasó la semana pasada cuando el gobernador de Colorado estableció que negocios no-esenciales deben cerrar sus puertas al público para “aplastar la curva” de la pandemia.

Al manejar a mi oficina ese miércoles por la mañana, esto pasaba por mi mente: ¿Y ahora que va a pasar? No solo estoy cerrada yo, sino mis clientes también, y lo más seguro es que no quieran gastar dinero. Luego de unos minutos de angustia y de conversar con otras personas, pensé en establecer las siguientes prioridades:

1.       Lo primero es lo primero: Hay que estar a salvo. Por más que me molesta tener que cerrar las puertas de mi negocio, peor sería infectarme con el virus, y contagiar a mi familia y a mis empleados. Algunos de nosotros pueden terminar en el hospital en incluso morir. Nosotros cerramos nuestras puertas y establecimos aún más estrictos protocolos de limpieza y distancia social para asegurar la salud de nuestras familias.

2.        Crear opciones de trabajo remoto. Aunque no podemos atender a nuestros clientes en persona, seguimos contestando el teléfono durante horas de negocio, al igual que correos electrónicos, todo desde nuestras casas. Afinamos nuestra conexión de VPN y de redirección de teléfonos y seguimos haciendo estimados, creando diseños y procesando órdenes.

3.       Comunicarnos con nuestros clientes, que sepan lo que estamos haciendo. Actualice su página de Internet, el mensaje de su teléfono, ponga letreros en su puerta, envíe correos electrónicos, y trabaje en sus cuentas de redes sociales. Comuníquese, comuníquese, comuníquese, no se desaparezca del mapa.

4.       Vigile su cadena de suministros. En algún momento sus suplidores tendrán escasez de algún producto. Asegúrese de mantener al cliente informado de cualquier retraso y ofrezca productos alternativos, si es que esa es la única solución.

 

5.       Cuide a sus empleados.  Todos tenemos miedo. Si les puede seguir dando trabajo y pagando, aunque sean menos horas, hágalo. Cuando todo esto pase, los va a necesitar más que nunca para reconstruir luego de la tormenta.

 

6.       Busque fuentes alternativas de ingreso. He visto fábricas de productos promocionales que han realineado su sistema para producir PPE y cosas similares. Hay que saber que industrias están trabajando a su ritmo habitual, como lo relacionado con tiendas de comida, compañías de construcción, y ofrézcale sus productos/servicios a ellos.

 

7.       Evalúe sus finanzas. Analice su presupuesto y recorte algunas cosas para sobrevivir la tormenta. Hable con sus prestamistas, dueños de locales, y bancos, y pídales flexibilidad y más tiempo para pagar sus obligaciones sin que le cobre recargos.

 

8.       Pida ayuda, brinde ayuda. Hay muchos recursos disponibles para pequeños negocios que le pueden ayudar a navegar esto. También hay cosas que usted puede hacer por otros, que le mantendrán enfocado en buscar una solución, más que en lamentarse por el problema. Hablaremos más de esto en mi siguiente artículo.

 

Necesitamos tiempo para estar tristes, recapacitar y descansar. Pero no nos podemos quedar sin hacer nada. Al permanecer en movimiento (literalmente, y figurativamente) podremos enfrentar mejor esta pandemia y hacernos más fuertes. Dicho eso, les informo que Image Impressions está regalando banners para restaurantes que están cambiando de esquema de operación para servir comida para llevar. También tenemos afiches gratis de prevención del COVID19 en inglés y en español. Háblenos si se puede beneficiar de esto, o para cualquier necesidad que tenga de impresión o mercadeo para su negocio. Estamos a su orden, 303-308-9444.


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